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Diseño y desarrollo web a medida

Diseño de páginas web para que te encuentren y te escriban

Antes de cotizarte una página web habría que saber para qué la quieres. A veces la respuesta es un sitio web completo y a veces es una sola página — y la diferencia entre las dos es de meses y de dinero.

Desarrollo a medida

  • La redacción, escrita por mí, y el SEO puesto desde el primer día.
  • Hosting, dominio y cinco cuentas de correo el primer año.
  • Tres meses de garantía desde la entrega, sobre lo construido.
  • El código es tuyo, y otro desarrollador puede continuarlo.

Una landing page desde

$10,000 MXN

Un sitio web de varias páginas, desde $20,000.

IVA incluido y con factura CFDI. $619 USD si facturas fuera de México.

¿Buscas algo más sencillo? También existe y funciona. Más abajo te digo cuál.

Retrato de Isma Haro.

Isma Haro

Consultor de marketing e IA aplicada · Puebla, México

10 años

conectando negocio, marketing y tecnología

+30 proyectos

a medida. Doce están nombrados en este sitio

Formo a otros

en cursos abiertos y capacitando a equipos de agencias de marketing

Director operativo

de PaginaMX, plataforma de hosting y dominios con más de 5,000 clientes activos

Empecemos por lo obvio

Que te encuentren, que te entiendan y que te escriban

Esas son las tres cosas, y en ese orden. Que tu web aparezca cuando alguien busca lo que vendes. Que quien entra entienda, en diez segundos y sin leerse tres párrafos, qué ofreces y a quién. Y que esa persona te escriba, te llame o te pida una cotización.

Falla una de las tres y las otras dos no sirven de nada. Puedes salir el primero en Google y que nadie entienda qué vendes; o explicarlo perfecto en una página que tarda ocho segundos en abrir y que nadie llega a ver.

Nada de eso depende únicamente de que se vea moderna. El diseño importa cuando ayuda a entender, a confiar y a avanzar; deja de importar cuando solo decora. Y depende igual de qué dice tu web, en qué orden lo dice, y de que la parte técnica no estorbe.

Antes de cotizar

Puede que lo que necesitas no sea un sitio web

Es la conversación que casi nadie tiene contigo, porque cotizar lo que pediste es más fácil que preguntarte para qué lo quieres.

Depende del momento de tu negocio. Si todavía estás validando si hay demanda, un sitio web de diez páginas es caro y lento: probablemente te conviene una landing con campañas, y cuando eso traiga flujo, entonces el sitio web.

Por eso antes de cotizar hay una entrevista. No para venderte más, sino para saber cuál de estas cuatro cosas resuelve lo tuyo — y a veces es la más barata.

Cuando hay que validar o sostener campañas

Una landing page

Una sola página, un solo objetivo. Es lo más rápido y lo más barato, y muchas veces es lo único que hace falta para empezar a recibir solicitudes.

Cuando ya hay flujo y falta presencia

Un sitio web

Varias páginas, contenido, y capacidad de aparecer en Google. Tiene sentido cuando el negocio ya vende y necesita que lo encuentren y lo evalúen.

Cuando mostrar no alcanza

Un sitio web que hace algo

Un cotizador, una calculadora, un formulario por pasos, un portal para tus clientes. La página deja de ser un folleto y empieza a trabajar.

Cuando el problema es interno

Un sistema

Administradores, reportes, procesos que hoy se llevan a mano. Eso ya no es una web: es software, y se plantea distinto.

Y no todos llegan por lo mismo. Unos quieren que los encuentren; otros ya tienen los clientes y necesitan algo serio que enseñar cuando los busquen por su nombre. Las dos son razones buenas. Si de la entrevista sale que lo tuyo es una landing de una semana y no un proyecto de tres meses, eso es lo que te voy a proponer.

Cómo se construye

Cómo se diseña tu página web, y en qué momento la revisas

No diseño cada página como una imagen suelta antes de empezar a programar, y conviene saberlo antes. Primero se deciden las reglas de toda tu web —tipografías, colores, distancias, las piezas que se repiten— y con esas reglas se construyen todas las páginas.

A cambio, el sitio web es coherente de principio a fin y se construye mucho más rápido: no se dibuja dos veces, primero en imágenes y después en código.

Dónde lo revisas es en el sitio de verdad, funcionando y en una dirección privada, antes de publicarlo. Ahí se opina sobre algo real —cómo se lee en tu teléfono, si el formulario llega, si el orden se entiende— y no sobre una imagen que después hay que traducir a código.

Sobre la inteligencia artificial

Sí, uso IA para construir. Y prefiero decirlo yo, porque cambia lo que puedes esperar — para bien y con una diferencia importante.

La IA no decide. Decide quien lleva diez años haciendo esto; la IA escribe más rápido lo que ya se decidió. No cambia el criterio, cambia cuánto se alcanza a hacer.

Y no es un constructor de plantillas: de aquí sale código, vive en tu hosting, es tuyo y otro desarrollador puede continuarlo. Un sitio web hecho en una plataforma cerrada no se puede sacar de ahí.

Y el código se revisa, se prueba y queda versionado antes de publicarse. La IA acelera escribir e iterar; de la arquitectura, de la seguridad y de que aquello funcione respondo yo.

Si quieres comprobar que no es humo, más abajo hay ocho páginas web que puedes abrir. Este mismo sitio web está construido así.

Cómo avanza tu proyecto

De la primera llamada a tu página web publicada

Para que sepas en qué momento te toca a ti, en cuál me toca a mí, y cuándo puedes pedir cambios sin que sea incómodo.

  1. Entrevista y alcance

    Qué vendes, a quién y qué quieres que pase. De ahí sale cuál de los cuatro activos te toca y qué páginas hacen falta — y a veces sale que es menos de lo que pensabas.

  2. Se aprueban dirección visual y contenido

    Antes de programar nada. La dirección visual —tipografías, colores, el aire— y la redacción de cada página se valida contigo. Es el punto donde se decide cómo va a verse y qué va a decir.

  3. Se construye por páginas, y las vas viendo

    No se entrega todo al final. Cada página se construye y se te enseña funcionando en una dirección privada, así que opinas sobre el sitio real y no sobre una imagen.

  4. Tres rondas de revisión

    Sobre lo acordado en el paso dos. Están dichas por delante para que ninguno de los dos tenga que adivinar cuándo se acabó: si aparece algo nuevo que no estaba en el alcance, se cotiza y se decide, no se discute.

  5. Se publica y se deja midiendo

    Dominio, correos, alta en Google y las visitas contándose desde el primer día. Aquí empieza la garantía.

Y al cerrar, qué te llevas

  • El repositorio con el código.
  • Los accesos al hosting y las credenciales.
  • Un PDF de resumen de tu web.

Si es un sistema, la documentación es otra cosa: un manual de verdad, no un resumen. Y si lleva un administrador por dentro, la capacitación va incluida — una videollamada para recorrerlo contigo.

Qué incluye

La redacción y la base de SEO no se cotizan aparte

Lo que en otros presupuestos aparece como extra, aquí viene dentro. Y lo que no hago, lo digo.

Viene incluido

  • La redacción, escrita por mí. Necesito información real de tu negocio como insumo: no se inventa.
  • La base técnica y editorial que ayuda a Google a entender cada página: títulos, descripciones, encabezados, enlaces entre páginas — y la vista previa que aparece al compartirla por WhatsApp o redes.
  • Tu web dada de alta en Google y las visitas ya midiéndose, para saber desde el primer día quién entra y por dónde llegó.
  • Optimización de las imágenes que uses, para que el sitio web cargue rápido.
  • Hosting, dominio y cinco cuentas de correo el primer año.
  • Tres meses de garantía desde la entrega, sobre lo construido.

No lo hago, y te lo digo antes

Una estrategia de SEO continua. Lo que va incluido es la base: que cada página esté técnicamente lista y enfocada en una intención concreta. No es publicación periódica, ni enlaces, ni una promesa de posiciones — eso es el trabajo de un consultor SEO, y se plantea cuando el mercado lo pide.

Fotografía, diseño gráfico y video. No son mis servicios y prefiero decirlo a subcontratarlos y responder por un trabajo que no controlo.

Lo que sí puedo: generar imágenes con IA cuando encaja con el proyecto, y dejar listas para web las que tú aportes.

Y hoy no trabajo con WordPress. Lo usé durante años. Mi forma de trabajar ahora es con código propio y arquitectura controlada, sin depender de temas ni de plugins de terceros — y eso decide el rendimiento y lo que se puede mantener después. WordPress bien implementado funciona; simplemente no es con lo que construyo.

Lo técnico, en cristiano

Desarrollo web, servidores y correo: por qué no vas a oír «eso es de tu hosting»

Una página web no se rompe por el diseño: se rompe por el correo que no sale, el dominio mal apuntado o el formulario que se llena de spam.

Lo que sé hacer Lo que significa para ti
Laravel, PHP, JavaScript, MySQL Se construye a medida. No se monta una plantilla y se le cambian los colores.
Servidores, cPanel, VPS, Linux No hay que contratar a nadie más para publicarla ni para arreglarla cuando algo falle.
DNS, nameservers, registros A y TXT El dominio y el correo quedan bien configurados, que es donde casi todo el mundo la rompe.
SMTP, Mailgun Los formularios llegan de verdad, y no a la carpeta de spam.
Cloudflare, honeypots, firewall El formulario no se te llena de basura.
Colas, tareas programadas, Python Lo repetitivo se automatiza en vez de hacerse a mano todos los meses.
Para quien esto le diga algo: el inventario completo
  • Laravel · PHP · JavaScript · HTML · CSS
  • MySQL · MariaDB · consultas y modelado
  • Linux · VPS · servidores dedicados · cPanel · SSH · FTP
  • DNS · nameservers · registros A, TXT y CNAME
  • SMTP · Mailgun · entregabilidad de correo
  • Cloudflare · firewall CSF · honeypots · captchas
  • Python · scripts · colas · tareas programadas
  • Widgets, formularios por pasos, calculadoras, cotizadores
  • CRM, paneles de administración, reportes

Y no todos los proyectos necesitan todo esto. Es lo que hay disponible, no lo que se factura siempre: la mayoría de los sitios web usan una parte pequeña de esta lista, y está bien que así sea.

Cuánto cuesta

Cuánto cuesta una página web a medida: desde $10,000

El piso está publicado para que sepamos los dos, desde el principio, si estamos en el mismo rango.

El proyecto

  • Una landing page

    Una página, un objetivo, un flujo de contacto.

    desde $10,000

  • Un sitio web

    Varias páginas, arquitectura, contenido y la base de SEO puesta.

    desde $20,000

  • Un sitio web que hace algo

    Cotizadores, formularios por pasos, áreas privadas, integraciones.

    a cotizar

  • Un sistema

    Se plantea aparte: primero el alcance, después la propuesta.

    a cotizar

En MXN, con IVA incluido y factura CFDI. Si facturas fuera de México, los dos pisos son $619 y $1,249 USD. La cifra exacta sale después de la entrevista, y no antes, porque antes sería inventada.

Y por debajo de eso yo no trabajo, pero una web sencilla sí se puede tener. Si tu presupuesto es de unos pocos miles de pesos, te conviene una herramienta para armarla tú mismo, como la de PaginaMX. Prefiero decírtelo aquí y que lo resuelvas hoy, aunque no sea conmigo.

El mantenimiento, si lo quieres

desde $6,000 MXN al año

Sitios web con sistema o en servidor propio, desde $12,000.

Es opcional y empieza el segundo año. Si no lo contratas, el sitio web es tuyo igual: te lo llevas al hosting que prefieras, lo mantiene quien tú decidas, y me pides cambios sueltos solo cuando los necesites.

Si lo contratas, cubre que el sitio web siga funcionando: hosting, dominio, respaldos mensuales y revisión del servidor. E incluye hasta 10 cambios menores al mes —textos, imágenes, datos— sobre páginas que ya existen.

Se agrupan en una tanda mensual y no se acumulan. Si algo no puede esperar a la tanda, se atiende según disponibilidad por $500. Y estar pendiente de que todo siga en pie es el trabajo, no un extra: si alguna vez hay que intervenir, se hace de inmediato y sin costo.

Cómo se paga

Un proyecto de hasta un mes se paga mitad para arrancar y mitad al entregar. Si dura más, el anticipo baja a 30% y el resto se reparte en mensualidades iguales durante el desarrollo — la última, al entregar.

Que el anticipo sea menor en los proyectos largos no es un descuido: en uno de seis meses la garantía no es el anticipo, es el ritmo. Si algo va mal, ninguno de los dos está más de un mes por delante del otro.

Transferencia bancaria, depósito en efectivo o tarjeta de crédito. Con tarjeta emitida en México, hasta 3 meses sin intereses.

Dónde trabajo

Si estás en Puebla o en Monterrey, hay una página para eso

El trabajo es por videollamada, atienda a un cliente de Puebla o de Monterrey. Pero de una ciudad conozco el mercado, y eso sí cambia la conversación.

Vivo en Puebla, y es la ciudad donde puedo enseñarte negocios de aquí con su página web hecha y funcionando — algunos con su propia página local, la misma jugada que estás leyendo.

Diseño de páginas web en Puebla — los giros que mueven la ciudad y qué le pide cada uno a su página web, el caso local con las posiciones que tiene hoy, y los clientes que puedes abrir.

Diseño de páginas web en Monterrey — es de las plazas más peleadas del país, así que ahí cuenta menos el diseño y más cómo esté montado el sitio. Con un cliente en San Pedro cuyo sitio entero puedes abrir.

Lo que preguntan antes de contratar una página web

¿Por qué desde $10,000 si me cotizaron una web en cuatro mil?
Porque no es lo mismo. En cuatro mil pesos se monta una plantilla, y eso existe y a veces basta — si es tu caso, te conviene un constructor tipo PaginaMX y te lo digo sin problema. Lo que hago yo se construye a medida: se decide qué necesita tu negocio, se escribe la redacción, se programa, y queda un sitio web que es tuyo y que otro desarrollador puede continuar. Ese es mi piso y no bajo de ahí.
No me interesa aparecer en Google. ¿Igual me sirve?
Sí, y es una razón válida: hay negocios que no necesitan que los descubran sino que, cuando alguien ya los conoce, lo que encuentre respalde lo que le dijeron. Presencia, credibilidad, algo que mandar en una cotización.

Cambia el proyecto, y a tu favor: sin competir por búsquedas hace falta menos arquitectura y menos páginas, así que normalmente es una landing bien hecha en vez de un sitio completo — y menos dinero. La base de SEO va igual incluida, porque no cuesta más ponerla y sirve el día que cambies de opinión.
¿Cuánto tarda?
Depende del tamaño: una landing, alrededor de una semana; un sitio web corporativo, un mes; uno complejo, unos tres meses; un sistema, de seis a doce. Y depende bastante de ti: lo que más retrasa un proyecto no es programar, es esperar la redacción, las fotos y la información del negocio. Si eso llega ordenado, los plazos de arriba se cumplen.
¿Usas inteligencia artificial para construirlo?
Sí, y prefiero decirlo yo. La IA no decide nada: decide quien lleva diez años haciendo esto, y la IA escribe más rápido lo que ya se decidió. La diferencia con un constructor tipo Wix es la que importa: de aquí sale código, no una plantilla — vive en tu hosting, es tuyo y otro desarrollador puede continuarlo. Y si quieres comprobar que no es humo, mira las piezas de esta misma página. Este mismo sitio web está construido así.
¿Trabajas con WordPress?
Lo usé durante años y hoy ya no. Mi forma de trabajar es con código propio y arquitectura controlada, sin depender de temas ni plugins de terceros: eso decide el rendimiento y lo que se puede mantener después, y lo que tarda una página en abrir importa tanto a quien te visita como a Google —de hecho lo mide, y le puso nombre: Core Web Vitals. WordPress bien implementado funciona; simplemente no es con lo que construyo. Si lo necesitas específicamente porque tu equipo ya lo maneja, dímelo y te digo con quién ir.
¿Incluye la redacción y las fotografías?
La redacción sí, escrita por mí — pero necesito información real de tu negocio como insumo, porque no se inventan. Fotografía, diseño gráfico y video no: no doy esos servicios. Lo que sí hago es generar imágenes con IA cuando encaja, y optimizar y comprimir todo lo que va al sitio web para que cargue rápido.
¿Y después de entregar?
El primer año llevan incluidos hosting, dominio y cinco cuentas de correo, más tres meses de garantía. A partir de ahí hay plan de mantenimiento anual, y es opcional: si no lo contratas, el sitio web es tuyo igual y te lo llevas al hosting que prefieras. Si lo contratas, cubre que el sitio web siga funcionando e incluye los cambios menores de texto e imagen; lo que es nuevo —una sección, una función— se cotiza aparte.
¿Cómo se paga? ¿Hay que dar todo por adelantado?
No. Un proyecto de hasta un mes se paga mitad para arrancar y mitad al entregar. Si dura más, el anticipo baja al 30 % y el resto se reparte en mensualidades iguales durante el desarrollo, la última al entregar — en uno de seis meses la garantía no es el anticipo, es el ritmo: si algo va mal, ninguno de los dos está más de un mes por delante del otro. Cada pago va por transferencia, depósito en efectivo o tarjeta de crédito, y con tarjeta emitida en México hasta 3 meses sin intereses. Todo lleva factura CFDI con el IVA ya incluido en el precio publicado, y si facturas fuera de México se cotiza en dólares.
¿Qué cubre exactamente la garantía de tres meses?
Cuenta desde que el proyecto se entrega y cubre que lo construido funcione: enlaces rotos, un formulario que no envía, imágenes que no cargan, algo que se descuadra en pantalla. Si aparece, lo arreglo y no se cobra.

No son cambios. «Cámbiame este texto» o «pon otra foto» no es un error: es trabajo nuevo sobre algo que ya quedó bien, y para eso está el plan de mantenimiento —o se pide suelto—.
¿Qué me entregas cuando terminamos?
El repositorio con el código, los accesos al hosting y las credenciales, y un PDF de resumen de tu web. Con eso otro desarrollador puede continuar sin depender de mí, que es justo lo que hace que «el código es tuyo» signifique algo.

Si lo que se construyó es un sistema, la documentación es un manual de verdad y no un resumen. Y si lleva un administrador por dentro, la capacitación va incluida: una videollamada para recorrerlo contigo.
¿Cuántas veces puedo pedir cambios durante el proyecto?
Tres rondas de revisión sobre lo que se aprobó al principio —la dirección visual y la redacción—. Van dichas por delante para que ninguno de los dos tenga que adivinar cuándo se acabó.

Y no hay que esperar al final para verlo: cada página se construye y se te enseña funcionando en una dirección privada, así que los ajustes salen sobre la marcha y no se acumulan. Si aparece algo nuevo que no estaba en el alcance, se cotiza y lo decides — no se discute si contaba o no.
¿El sitio web es mío?
Sí, y conviene preguntarlo siempre. El dominio va a tu nombre, el código es tuyo y no depende de ninguna plataforma de la que no puedas salir. Si algún día trabajas con otro desarrollador, se lo llevas y punto.
¿Trabajas con negocios fuera de Puebla?
Sí. Vivo en Puebla, pero el trabajo es por videollamada con todo el mundo —también con los clientes de aquí—, y hay proyectos en Monterrey, Guadalajara y Ciudad de México.

Para construir un sitio web la ubicación no cambia nada. Lo que cambia es cuánto entiendo tu mercado, y eso se resuelve preguntando.

Cuéntame tu proyecto

Primero para qué la quieres

No hace falta que llegues sabiendo si necesitas una landing o un sitio web: eso es justo lo que se decide en la primera conversación. Cuéntame qué vendes y qué quieres que pase.

Los proyectos arrancan en $10,000 MXN. Si veo que lo tuyo se resuelve con algo más sencillo, te lo digo y te paso la opción que te sirve.

Si no tienes, déjalo en blanco. Es parte de lo que vamos a resolver.

Qué vendes, a quién, y qué te gustaría que pasara con la web. Con eso llego a la llamada con algo pensado.

Opcional. Solo para coordinar.

Desde $10,000 MXN, IVA incluido. Te respondo con lo que creo que te conviene, aunque sea menos de lo que pediste.

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