IA aplicada
ChatGPT vs Claude: para qué uso cada uno
Uso las dos todos los días, para cosas distintas, y la pregunta que decido cuando abro una no es cuál es mejor. Es otra, se contesta en dos segundos, y no cambia cuando sale un modelo nuevo.
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La respuesta corta: el corte que uso no es cuál es mejor, es si lo que voy a hacer tiene proyecto o es una pregunta. Si hay repositorio, historial, archivos y el conocimiento del cliente dentro, abro Claude Code, porque ahí ya vive el contexto. Si es una pregunta abierta, o un cliente del que todavía no tengo repositorio, lo aterrizo en ChatGPT. Y antes de eso hay una decisión que pesa más que las dos: cuando empiezo algo defino los alcances, y de ahí sale si vale la pena crear un repositorio o si se resuelve en una conversación. La herramienta viene después, como consecuencia.
Lo que vas a encontrar
Lo que sigue es mi reparto, no una reseña. No he hecho pruebas comparadas de modelos y las que circulan no son mías, así que no vas a encontrar ninguna tabla de puntuaciones aquí: vas a encontrar qué tarea le doy a cada una y por qué.
Por qué «cuál es mejor» caduca en tres meses
Casi todo lo que hay escrito sobre esto compara capacidades: quién razona mejor, quién escribe mejor, quién saca mejor nota en tal prueba. El problema de esa forma de compararlas no es que esté mal hecha. Es que se vence. Sale una versión nueva de cualquiera de las dos, se invierte el orden de la tabla, y el artículo pasa a ser falso sin que nadie lo haya tocado.
A mí me pasó al revés que a esos artículos: llevo meses usando las dos y mi reparto casi no ha cambiado, aunque los modelos hayan cambiado varias veces. Eso me hizo mirar dónde estaba de verdad la decisión, y no estaba en el modelo.
Un reparto de tareas cambia cuando cambia tu forma de trabajar. Y tu forma de trabajar es mucho más lenta que un lanzamiento.
Por eso la pregunta que uso no es cuál es mejor. Es ésta: ¿esto que voy a hacer tiene proyecto, o es una pregunta?
Mi corte: ¿tiene proyecto, o es una pregunta?
Cuando voy a trabajar en algo de un cliente donde ya tengo repositorio, sitio e historial, uso Claude Code. Y no por el modelo: porque en ese mismo proyecto están el conocimiento del cliente y los seguimientos. No tengo que contarle nada. Ya está ahí.
Cuando lo que tengo delante es una pregunta abierta, o un cliente del que todavía no tengo repositorio, lo aterrizo con ChatGPT. No hay carpeta que leer todavía —eso es justo lo que estoy decidiendo—, así que lo que necesito no es un agente que ejecute, es alguien que me discuta el enfoque.
Y hay una diferencia entre las dos que tardé en ver, porque las dos acumulan contexto pero no del mismo. ChatGPT acumula contexto mío: personal, familiar y laboral. Ya tiene mi tono y conoce a mis clientes. Claude Code conoce el contexto de cada proyecto, por separado, como una unidad. Uno se acuerda de mí; el otro se acuerda del trabajo.
| Lo que voy a hacer | Dónde | Por qué |
|---|---|---|
| Tocar el sitio de un cliente que ya existe | Claude Code | El repositorio, el historial y el knowledge del cliente ya están dentro. |
| Aterrizar un proyecto que todavía no existe | ChatGPT | No hay carpeta que leer. Primero hay que pensarlo. |
| Rebotar una idea o decidir un enfoque | ChatGPT | Percepción mía: lo siento más creativo, y ya tiene mi tono y a mis clientes. |
| Decks, cotizaciones y presentaciones | Claude Code | Tengo un proyecto generador de decks, y el cliente vive ahí. |
| Generar imágenes | ChatGPT | La elijo incluso dentro de sitios que construí con Claude Code, llamando a la API de OpenAI. |
| Métricas y reportes de Google Ads, Analytics y Search Console | Claude Code | Tiene las APIs conectadas y consulta los datos reales. Siempre bajo mi criterio. |
| Una consulta rápida a media tarde | ChatGPT | No necesita proyecto ni contexto. Está en el teléfono. |
Mira la columna del medio y no las filas. Lo que ya tiene carpeta cae de un lado; lo que todavía es una pregunta cae del otro. Ninguna fila está ahí porque un modelo sea mejor.
Qué hace mejor ChatGPT, y lo digo usando el otro
Mi herramienta principal es Claude Code. Lo digo antes de esta sección porque es la razón por la que esta sección tiene que existir: un artículo que acabe en «usa Claude», escrito por alguien que usa Claude todos los días, no vale nada.
Empiezo por lo que es percepción mía, y lo digo como percepción porque no lo he medido: siento ChatGPT más creativo. He probado varios modelos y ésa es la sensación que me queda. A Claude, en Sonnet y en Opus, lo siento un poco más rígido en ciertos sentidos. No tengo una prueba que enseñarte de eso; tengo meses de uso y una preferencia clara: cuando quiero rebotar una idea, abro ChatGPT.
Y hay una parte que no es percepción, es cómo está montado: ChatGPT ya me conoce. Tiene mi contexto personal, el familiar y el laboral, tiene mi tono y conoce a mis clientes. Para pensar en voz alta eso pesa más que cualquier capacidad del modelo, porque no tengo que explicar de dónde vengo cada vez.
Con las imágenes no hay percepción de por medio, hay una decisión que tomé con dinero: tengo sitios web que construí con Claude Code y que, para generar imágenes, llaman a la API de OpenAI. Elijo la de OpenAI incluso dentro de proyectos que hice con la otra herramienta. Ahí no hay empate.
Y la última, que es la que más me afecta en el día a día: el consumo. En ChatGPT nunca me he topado con un bloqueo por límites. Con Claude Code sobre Opus 5, el consumo de tokens se me acaba mucho más rápido, y eso cambia cómo trabajo — mido lo que le pido, parto tareas, y a veces dejo algo para después.
Percibo Claude Code más rígido y más caro en tokens. Y sigue siendo la herramienta con la que trabajo, porque lo que me da a cambio no me lo da la otra.
Las diapositivas: el ejemplo que enseña el criterio
Hago diapositivas y decks en HTML, y las he hecho con las dos. Las dos funcionan bien. Si tuviera que puntuarlas por el resultado, no sabría a cuál darle más.
Hoy las hago en Claude Code, y el motivo no es el modelo: tengo un proyecto generador de decks y de diapositivas, con su estructura, su formato y el contexto de cada cliente dentro. Cuando voy a hacer una presentación no elijo herramienta. Entro donde ya está el trabajo.
No ganó el modelo. Ganó el sitio donde ya vivía el trabajo.
Esa carpeta —el proyecto con el cliente dentro— es la misma que hay detrás de cada sitio que entrego. Sigo, que lo que viene ahora es lo que más le sirve a quien está empezando.
La capa que casi nadie sabe que existe
Cuando le enseño cómo trabajo a alguien que ya usa las dos, casi nunca descubro que esté eligiendo mal. Descubro otra cosa: que no sabe que hay una capa encima de la que está usando.
Dónde se queda la mayoría, y lo digo sin ningún reproche porque nadie se lo ha contado: en el chat, y ya. Generar imágenes, y ya. Subirle un Excel a ChatGPT para que saque un reporte, y ya. Las tres cosas funcionan y las tres son útiles.
Así que no es un error de reparto. Es falta de conocimiento, y de tres cosas a la vez: conocimiento de la herramienta, gestión de proyectos y tecnología. Lo que no se sabe es que puedes crear una carpeta para tu proyecto con todo el conocimiento dentro y, desde ese mismo proyecto, hacer un sitio web, los decks, las presentaciones, el contexto, incluso un sistema pequeño y las conexiones a otras plataformas.
Encima de esa carpeta hay dos cosas más que en mi caso no son opcionales. Una es GitHub: repositorios remotos, sincronizados entre mis computadoras, con el historial de lo que se cambió y por qué. Es lo que hace que el trabajo sea portátil y no viva en una sola máquina. La otra son las conexiones: tengo Google Analytics, Search Console y Google Ads conectados por API, y desde el proyecto consulto los datos reales, los cruzo y saco reportes. Siempre bajo mi criterio y mi supervisión — el agente trae los datos, la lectura la hago yo.
Lo cotidiano de todo esto se ve mejor con lo que hago los días que voy al gimnasio: tengo Claude en el teléfono, en remoto contra mi computadora, y programo desde el celular entre series. No porque sea disciplinado, sino porque el proyecto ya está montado y no necesito estar sentado delante para entrar en él.
Esa diferencia —una herramienta a la que le preguntas contra una que trabaja dentro de tu proyecto— es la de un chat y un agente, y es el salto que de verdad cambia el día.
Y si lo que quieres es montar esa carpeta, cómo uso Claude sobre proyectos reales lo cuenta entero: qué va dentro, cómo le pido las cosas y cómo reviso lo que hizo.
Si solo vas a pagar una
Se puede, y es más fácil de lo que parece: cada una tiene su par de chat y de agente. Puedes quedarte solo con Claude y usar el chat para lo abierto y Claude Code para los proyectos. O quedarte solo con ChatGPT y usar el chat más sus herramientas de programación. No hace falta pagar las dos.
Yo tengo las dos porque ya sé dónde me aporta cada una, y eso es el punto de llegada, no el de salida. Si estás empezando, elige una y aprende a montar un proyecto en ella. Eso te va a cambiar más el trabajo que tener las dos abiertas usándolas como chat.
No son sustitutas: ocupan sitios distintos en el flujo. Ahí también es cuestión de gustos y de cómo lo uses.
Alcances primero: repositorio o conversación
Ésta es la parte que hago antes de abrir nada, y es la que de verdad reparte: siempre defino los alcances de lo que voy a hacer, y con base en eso decido si vale la pena crear un repositorio o si se resuelve con un flujo de conversaciones.
No todo tiene que convertirse en un proyecto. Yo resuelvo cosas en una conversación todos los días y ahí se quedan, y está bien que se queden ahí. La decisión es corta:
Móntalo como proyecto
Cuando el trabajo va a seguir existiendo la semana que viene: archivos, versiones y muchas vueltas.
- Hay archivos o código que van a cambiar más de una vez.
- Vas a volver a esto dentro de semanas y querrás saber por qué quedó así.
- Hay datos o cuentas que la herramienta podría consultar sola.
- El contexto del cliente —lo que se decidió, lo que se entregó— tiene que estar a mano.
- Lo que hagas aquí lo va a continuar alguien, aunque ese alguien seas tú en marzo.
Resuélvelo hablando
Cuando lo que necesitas es explorar, pensar, consultar o decidir algo abierto — y ahí se queda.
- Todavía no sabes qué vas a hacer: eso es justo lo que estás decidiendo.
- No hay archivos. Hay una pregunta.
- Se resuelve hoy y no vas a volver.
- Quieres que alguien te discuta el enfoque antes de gastar una semana en él.
- Es de tu día a día y lo estás preguntando desde el teléfono.
Y si sale repositorio, hay una condición que no se arregla con un buen prompt: alguien tiene que supervisar. Me ha pasado varias veces, y la que más se repite es ésa — dejé correr un proyecto de prueba sin mirarlo y el agente tomó decisiones que no eran eficientes. Ninguna era un desastre; simplemente no era como había que hacerlo.
Lo incómodo es cómo me di cuenta: con mi criterio y mi experiencia, no porque él me avisara. Un agente no te dice «esto lo hice regular». Así que la parte que hay que aprender antes no es la herramienta: es el terreno donde la vas a usar.